Cada día somos más conscientes de lo perjudicial que hoy en día pueden llegar a ser los rayos de sol para nuestra piel.

La hidratación y la protección son esenciales para el cuidado de nuestra piel, pero también para conseguir un bronceado más uniforme, bonito y duradero en el tiempo.

Te damos los consejos de los mejores profesionales para que consigas ese moreno soñado sin dañar tu piel.

1. APLICA TU PROTECTOR SOLAR ENTRE 10 Y 20 MINUTOS ANTES DE LA EXPOSICIÓN

Los filtros biológicos, es decir, protectores solares, necesitan alrededor de unos 20 minutos para comenzar a actuar. Sin embargo, también recomiendan aplicarlos 10 minutos antes de la exposición al sol para que nuestra piel reciba alguna dosis de vitamina D sin llegar a dañar la dermis.

2. UTILIZA SIEMPRE FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR DE AMPLIO ESPECTRO

Es recomendable utilizar un protector solar que proteja contra la radiación UVA, la radiación UVB y los infrarrojos, para mantener nuestra piel saludable y evitar cualquier tipo de quemadura.

3. PROTEGE TU PIEL DESPUÉS DEL BRONCEADO

Aunque no haya quemaduras en la piel, el bronceado se debe acompañar de una reparación después de su exposición al sol, manteniendo siempre una buena hidratación y evitando así su envejecimiento prematuro.

4. UTILIZA UN FACTOR DE PROTECCIÓN ADECUADO PARA TU PIEL

El objetivo de las lociones protectoras es protegernos de todas las radiaciones perjudiciales. Utilizar un factor de protección más bajo no va a hacer que te pongas morena más rápido, sólo dañara tu piel.

Si tu piel es muy blanca y tiene tendencia a quemarse y a enrojecerse, el factor de protección recomendable es el 50.

Si tienes una piel clara, pero aguantas al sol 30 minutos si ponerte roja, puedes aplicar un factor 30.

Las pieles más oscuras pueden soportar el uso de un factor de protección menor, pero siempre recomendamos usar un factor alto, y no exponerse en las horas centrales del día.

5. ¿SE PUEDE UTILIZAR UN FPS MÁS BAJO LOS DÍAS NUBLADOS?

La respuesta es no. No te fíes de esos días de playa nublados, más del 80% de los rayos ultravioletas traspasan las nubes, por lo que es necesario utilizar un buen factor de protección solar incluso los días nublados.

6. NO SOLO DEBEMOS PROTEGER NUESTRA PIEL DEL SOL, TAMBIÉN NUESTRO CABELLO

No solo nuestra piel puede sufrir tomando el sol, nuestro cabello también lo hace.

La exposición solar puede provocar su envejecimiento prematuro y sequedad, por ello siempre es recomendable usar gorros y/o protectores capilares ricos en proteínas y aceites que lo mantengan hidratado y protegido mientras nos bronceamos.

7. CONSUME ALIMENTOS RICOS EN VITAMINA E Y B

Alimentos como el pescado, las verduras y las legumbres evitarán la descamación de la piel y su deshidratación, ayudando a que el bronceado se mantenga por mucho más tiempo.

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En nuestras secciones de cremas solares faciales y protectores y bronceadores corporales encontrarás todo lo necesario para cuidar y proteger tu piel de los rayos del sol.