El desarrollo de la cosmética en los últimos años ha sufrido una renovación profunda de las líneas de producto y formulaciones, introduciendo principios activos como el Veneno de Serpiente o el Caviar, y aprovechando los beneficios de la acción de extractos de plantas y productos naturales.

La legislación europea ha evolucionado en aras de la salud y protección del consumidor.

Los nuevos avances científicos han facilitado los métodos de comprobación de la acción de los principios activos, y un mejor conocimiento de la fisiología de la piel y los nuevos problemas que se generan en ella, principalmente por el aumento de la polución, sobre todo en áreas urbanas de gran población.

Hay que tener en cuenta que siempre que vayamos a introducir principios activos en la piel mediante técnicas como la electroporación, micropunción o sistemas similares, el producto debe ser estéril (libre de bacterias y microorganismos).

Otro aspecto también importante es el aumento de las intolerancias alimentarias y los tipos de alergias, que se ven reflejados en la piel.

Los componentes a destacar entre nuestra cosmética son:

Aceite de oliva: componente natural, altamente nutritivo y que favorece la regeneración de la piel.

Aceite de semillas de Chía: protege de la radiación solar, evitando la pérdida de proteínas, retiene la humedad y previene la foto-oxidación.

Aceite puro de argán 100%: mantiene la hidratación de la piel, mejora la función barrera contra agentes externos, aporta elasticidad y un aspecto liso y suave, disminuyendo las arrugas. También tiene un efecto regenerativo de la piel, y fortalece las uñas.

Ácido hialurónico: básico para mantener la hidratación óptima de la piel. Tiene una elevada capacidad de absorción y retención de agua, y con ello colabora en mantener la elasticidad de la piel en condiciones óptimas.

Algas: los extractos vegetales de fucus, hiedra, centella asiática y cola de caballo tienen propiedades descongestivas, tónicas, emolientes, adelgazantes y reguladoras de la microcirculación cutánea y vasoconstrictoras.

Aloe vera: posee propiedades bactericidas, antisépticas, calmantes y antiinflamatorias. Es un regenerador de la piel. Se utiliza en casos de pequeñas quemaduras de vapor, exposición al Sol, cortes pequeños.

Árbol de té: es antibacteriano, antiviral, fungicida, cicatrizante y hasta repelente de insectos, por lo que se puede usar para tratar hongos de los pies e infecciones, congestión nasal, pediculosis (piojos), picaduras de insectos, limpieza del hogar…

Cannabis: aceite de cáñamo obtenido por primera presión en frío de los cogollos de la planta Cannabis Sativa, rico en ácidos grasos esenciales (linoléico y linolénico) y vitamina E aportando a la crema propiedades calmantes, relajantes, hidratantes, reafirmantes y regeneradoras de la piel.

Caviar: posee un alto contenido en aminoácidos, proteínas, péptidos estructurantes y oligoelementos de gran acción reparadora. Su composición se asemeja a la de las células jóvenes de la epidermis.

Colágeno nativo: es un humectante natural. Aumenta la turgencia de la piel y la suavidad en la superficie de la piel.

Dragon´s blood: potente acción antioxidante, protectora, antiinflamatoria y cicatrizante. Repara y regenera la piel, lucha contra las arrugas, mejora la función barrera. Mejora el sistema de defensa natural de la piel.

Extracto de Caléndula: características anti-inflamatorias, calmantes y protectoras; así como por su alto poder hidratante y nutritivo. Es especialmente útil para aquellas personas que padecen irritaciones constantes de la piel o para el cuidado de pieles sensibles.

Factores de crecimiento: son sustancias proteicas solubles que se encuentran en el interior de las plaquetas y ayudan en los de procesos de formación de tejido nuevo, cicatrización, reparación de tejidos, curación de huesos, piel, ligamentos, etc.

Glicerina: funciona como un humectante capaz de atraer agua tanto del exterior como de las capas más profundas de la piel para llevarla hasta las capas superficiales de la epidermis. Hidrata y tonifica la piel.

Lavanda: es un gran regenerador de las células cutáneas. Ideal para pieles deshidratadas, y agredidas. Así como para pieles sensibles. También tiene efectos antiinflamatorios.

Manteca de Karité: gran capacidad hidratante y emoliente. Ralentiza el fenómeno de envejecimiento provocado por la radiación ultravioleta. Mejora la elasticidad de la piel por sus propiedades nutritivas y alto contenido en vitamina F.

Melocotón: contiene vitamina C por lo que mejora la textura de nuestra piel, ayuda a reducir las arrugas y combate el daño de los agentes externos.

Menta: se emplea para combatir el picor o el dolor, y también posee una gran capacidad estimulante y tónica. Tiene propiedades tonificantes analgésicas, antibióticas, antiinflamatorias y cicatrizantes.

Oro: rico en oligoelementos induce la incorporación de nutrientes minerales, lucha, contra el envejecimiento celular, nutre la piel y crea un escudo protector evita la flacidez cutánea.

Perla: el uso diario del polvo micronizado de perla, mediante su participación en el metabolismo, mejora la inmunidad, acelera el crecimiento de nuevas células que hacen que la piel sea más suave, elástica (acción antiedad), y favorece la eliminación de asperezas y toxinas cutáneas (acción blanqueadora anti manchas).

Productos Hipodérmicos (efecto calor): producen un aumento de la temperatura en la zona a tratar. Su característico efecto calor, activa los intercambios entre los tejidos cutáneos y favorece la receptividad de los numerosos principios activos, creando un efecto de sinergia que ataca los nódulos celulíticos y los cúmulos de grasa.

Productos hipotérmicos (efecto frío): producen un descenso de la temperatura a nivel local. Su acción reductora es muy efectiva para modelar de la silueta y problemas circulatorios y de retención de líquidos.

Rosa mosqueta: regenerante y anti-envejecimiento, ideal para tratamientos de cicatrices. Se utiliza para regenerar la piel y el cabello, mejorar la circulación sanguínea y combatir infecciones. Es altamente recomendable como remedio natural contra las arrugas, quemaduras, manchas de la piel, cicatrices (tanto quirúrgicas como accidentales, ayudando a atenuar y mejorar el color de las mismas) y el envejecimiento prematuro.

Sebo de ciervo: es una manera efectiva de suministrar a la piel seca la humedad que necesita para volverse más suave. Suaviza, nutre, cuida y protege la piel seca.

Silicio: en forma orgánica es imprescindible para el mantenimiento de la elasticidad de la piel mediante la estabilización de las fibras de colágeno, resultando crucial para la formación de colágeno tipo I y para la formación de hidroxiprolina que es un aminoácido fundamental. Además activa la combustión de grasas, ayuda en tratamientos anticelulíticos, y a combatir los radicales libres y proteger la piel proporcionando una alimentación y un estímulo a nivel celular.

Urea: facilita la hidratación de las pieles secas o de las zonas de piel engrosada gracias a su acción emoliente.

Veneno de abeja: el veneno de la abeja sintetizado, la cera de abejas y los extractos de propolis, jalea real, polen y miel, reafirman, estimulan el metabolismo celular, hidratan, acondicionan, suavizan, regeneran los tejidos, nutren. En definitiva su acción es antioxidante y anti-edad, revitaliza y purifica la piel.

Veneno de serpiente: inhibe las contracciones musculares, y produce una significativa disminución de las líneas de expresión y profundidad de las arrugas más marcadas.