Tipos de masaje y sus aplicaciones

El masaje es un tratamiento centenario con una amplia variedad de técnicas, presiones, y movimientos en músculos y tejidos blandos y conectivos de diferentes partes del cuerpo que, por lo general, se suele dar con las manos, pero también se puede utilizar aparatología sobre la superficie corporal para su realización.

Existen muchos tipos de masajes y estilos diferentes que se centran en las necesidades de cada cuerpo; pueden tratar lesiones, dolencias, aliviar síntomas de ciertas enfermedades, o simplemente mejorar el bienestar general tanto físico como emocional de la persona.

En nuestro caso, nos centramos en los masajes estéticos cuya finalidad se adaptan a las necesidades estéticas del cliente. No solo se centran en ofrecer una sensación de bienestar, sino también en mejorar aspectos del cuerpo y de la piel.

Antes de seleccionar la tipología del masaje a realizar, siempre se debe haber realizado un estudio y una exploración corporal previa para obtener toda la información sobre el tipo que más se adecúe a los resultados buscados.

TIPOS DE MASAJES

Masaje circulatorio

Masaje drenante linfático

Masaje anticelulítico

Masaje moldeador y reductor

Masaje reafirmante

MASAJE CIRCULATORIO

El masaje circulatorio nos ayuda a eliminar las toxinas de nuestro cuerpo activando el riego sanguíneo y linfático, movilizando líquidos corporales y nutrientes. Además, produce una vascularización de los tejidos favoreciendo la penetración de los productos indicados para tratar cada afección específica.

Este tipo de masaje es muy utilizado en piernas y pies, ya que es muy beneficioso para la reducción de edemas venosos provocados por problemas circulatorios, venas varicosas, celulitis, inflamación por retención de líquidos, incluso en zonas difíciles de manipular como tobillos y rodillas.

Por otro lado, este masaje también mejora el aspecto general de nuestra piel devolviéndole su elasticidad e hidratación natural.

Los tratamientos de presoterapia son una buena alternativa al masaje manual para activar la circulación a través de masaje por presión de aire.

MASAJE DRENANTE LINFÁTICO

Este tipo de masajes tiene como objetivo la estimulación del sistema linfático, mejorando la contracción de los vasos sanguíneos, lo que ayuda a reducir cualquier alteración derivada del mal funcionamiento del sistema linfático, como edemas, mala circulación, grasa localizada, etc.

Las suaves presiones que se van aplicando en el cuerpo en la dirección de los conductos linfáticos estimulan la movilidad de la linfa ayudando a eliminar esos líquidos y toxinas retenidas, es muy beneficioso realizarlo aplicando activos o cremas drenantes.

De este modo, se reduce la inflamación, mejora el aspecto de la piel, oxigena y mejora la circulación sanguínea, y se llega a estimular la función renal para mejorar el estado del cuerpo y la piel.

MASAJE ANTICELULÍTICO

El masaje anticelulítico se realiza sobre el tejido conjuntivo y adiposo de zonas como piernas, muslos, cartucheras, glúteos, o incluso en abdomen, con el objetivo de mejorar el aspecto de la piel consiguiendo la eliminación de líquidos y toxinas que se acumulan y producen la celulitis.

Este masaje debe incidir sobre esta zona con movimientos descontracturantes, movilizando los líquidos hacia los ganglios facilitando su eliminación con activos que estimulen su funcionamiento, como puede ser una crema o gel anticelulítico o drenante.

Para conseguir un efecto más notorio se puede complementar el tratamiento con la aplicación de presoterapia al finalizar.

Los efectos de este tipo de masaje son notorios desde la primera sesión si se realizan correctamente, dejando una piel más firme y lisa, y con mayor tono muscular.

Para que estos resultados sean duraderos a lo largo del tiempo, es necesario que el cliente acuda a varias sesiones con un profesional y mantenga un estilo de vida saludable, al mismo tiempo que lo combine aplicando cosméticos adecuados en el hogar.

MASAJE MOLDEADOR Y REDUCTOR

El objetivo de este tipo de masajes es reducir las células adiposas que se encuentran en nuestra piel, eliminando todas estas toxinas, excesos grasos y líquidos retenidos mediante la estimulación del sistema linfático y venoso.

Antes de empezar, el profesional debe valorar el tipo de grasa, si es dura, o es blanda, y si se encuentra dentro de los músculos. Después de realizar esta evaluación, se comienza a realizar el masaje con presiones intensas y profundas mediante movimientos longitudinales y transversales al menos 2 veces por semana.

Para su realización se puede utilizar una crema o gel reductor o aceites corporales, y para finalizar el masaje, podemos complementarlo con el uso de presoterapiamesoterapia virtual o ultrasonidos.

Con la realización de este tipo de masaje, ejercicio físico habitual, y una dieta equilibrada, podremos moldear el cuerpo y reducir centímetros de volumen de forma duradera y efectiva.

MASAJE REAFIRMANTE

El masaje reafirmante es el indicado para las personas con flacidez en el abdomen, glúteos, piernas o brazos, provocado por el paso del tiempo, una pérdida de peso repentina, falta de ejercicio, etc.

Con movimiento longitudinales en dirección a los ganglios linfáticos en diferentes intensidades dentro de las zonas afectadas, y con la ayuda de una crema con activos reafirmantes, conseguimos eliminar residuos de la zona mediante la linfa, devolviéndole a esa piel los nutrientes y el oxigeno necesarios para que recupere su hidratación y elasticidad natural.

Para un resultado efectivo se recomienda su realización al menos 2 veces por semana siguiendo una alimentación sana y una vida activa.