"Un día sin sonreír es un día perdido", ya lo decía Charles Chaplin.

La sonrisa es fundamental en nuestro día a día. Sin embargo, en muchas ocasiones, el tono amarillento que pueden tomar nuestros dientes con el paso del tiempo (algo totalmente normal y habitual) hace que nos avergoncemos de ella, puesto que todos deseamos una sonrisa radiante.

La costumbre de lucir una dentadura blanca y cuidada data de 4000 años atrás, cuando los egipcios indicaban su estatus social mostrando unos dientes blanqueados. Obviamente, en aquella época no existían los avances tecnológicos de la actualidad y optaban por blanquearlos mediante una pasta hecha a partir de vinagre blanco y piedra pómez.

Estos trucos "caseros" se han ido modernizando y perfeccionando al igual que la tecnología, hasta poder alcanzar la belleza de una sonrisa blanca sin tener que acudir al dentista y sin dejarnos un dineral en ello.

BICARBONATO DE SODIO Y ZUMO DE LIMÓN

Este remedio casero probablemente sea uno de los que más hayas oído hablar.

Mezcla bicarbonato de sodio con unas gotas de zumo de limón, hasta conseguir una consistencia pastosa. Aplícalo sobre tus dientes dejando la mezcla durante unos minutos en ellos. Después, enjuágate la boca hasta que quede totalmente limpia.

Utilizando este truco una vez a la semana conseguiremos eliminar las manchas de nuestra dentadura dándole un aspecto mucho más blanqueado.

PASTA DE CARBÓN ACTIVADO

El carbón activado es uno de los trucos que se encuentra en tendencia en la actualidad.

Aunque ver toda nuestra boca negra a la hora de aplicarlo con el cepillo de dientes no resulte agradable, lo cierto es que el carbón activado tiene importantes beneficios para la salud de nuestra boca, no solamente estéticos, ya que ayuda a combatir las caries y a cuidar de las encías.

MASCARILLA DE CÁSCARA DE PLÁTANO

Tras el cepillado habitual de nuestros dientes, los dentistas recomiendan utilizar la cara interna de una cáscara de plátano y frotarla durante dos minutos contra la dentadura.

Gracias a su gran cantidad de ácido salicílico, potasio y magnesio, conseguiremos cuidar y blanquear nuestros dientes.

MASCARILLA DE FRESAS CON BICARBONATO DE SODIO

Para este tip solo necesitaras una o dos fresas molidas y una cucharada de bicarbonato de sodio. Su contenido en ácido málico y las semillas sirven como exfoliante natural siendo capaz de eliminar manchas y bacterias de nuestros dientes.

Aplícalo de 5 a 7 minutos, y después vuelve a cepillar tu dentadura para eliminar posibles restos. No es aconsejable abusar de este remedio ya que podría debilitar nuestros dientes.

PASTA O ENJUAGUE DE ACEITE DE COCO

Nuestra receta favorita para conseguir mejorar el blanco de nuestros dientes.

Calienta una taza de aceite de coco hasta conseguir una consistencia totalmente liquida. Después agrega dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Cepillándonos los dientes con esta mezcla, además de blanquear, mejoramos nuestra salud bucodental.

PEQUEÑAS ACCIONES DIARIAS

Además de todos estos trucos para conseguir la sonrisa que deseamos, existen algunos consejos que podemos aplicar diariamente para evitar que los alimentos que comemos tiñan nuestra dentadura.

  • Usa hilo dental después del cepillado, ya que el hilo llega hasta los lugares donde aparecen más manchas.
  • Comer más verduras crudas y frutas crujientes, ya que estas, además de aportar vitaminas a nuestro cuerpo, actúan como cepillo de dientes natural, eliminando bacterias de nuestra dentadura mientras comemos.
  • Utiliza pajita cuando tomes bebidas que tiendan a teñir nuestra dentadura, como vino, café, té y otras bebidas gaseosas, reduciendo así el contacto con los dientes.