Dermatológicamente, la exfoliación es el proceso natural de renovación celular de la piel con el que nuestra dermis se deshace de las impurezas y las células muertas evitando la acumulación de estas.

En la cosmética, este proceso se realiza habitualmente de manera artificial limpiando y liberando la epidermis de estos residuos que se van acumulando día a día en nuestra piel y que la obstruyen.

La exfoliación se ha convertido en los últimos años en un paso imprescindible del ritual de limpieza facial semanal, sobre todo a partir de los 30 años, cuando la renovación celular natural se ralentiza.

Con la exfoliación, además de limpiar en profundidad y reducir el sebo, se estimula el rejuvenecimiento facial previniendo el envejecimiento cutáneo, estimulando la circulación y oxigenación de la piel.

A pesar de sus múltiples beneficios debemos ser precavidos con su uso y no abusar de este tipo de productos, pudiendo realizar este tratamiento como máximo cada 7 o 10 días para obtener un resultado óptimo sin dañar la piel.

Antes de realizar una exfoliación es muy importante tener en consideración el tipo de piel y su sensibilidad, así como la existencia de alguna inflamación o irritación facial y estar atentos a cualquier reacción que pueda tener la piel.

Al finalizar del tratamiento siempre debemos proteger la zona de la radiación solar con un fotoprotector FPS 50 ya que algunos exfoliantes como los químicos son fotosensibles, y la piel estará más sensible y expuesta.

EXFOLIANTES MECÁNICOS

Este tipo de exfoliantes son de acción superficial y deben aplicarse mediante un masaje suave y circular. Entre sus componentes hay micropartículas que, mediante su efecto mecánico sobre la piel, eliminan células muertas y suciedad acumulada.

Dependiendo de la composición de los gránulos del exfoliante puede ser más o menos fuertes. Entre los suaves, indicados para pieles secas y sensibles, se encuentran las partículas de sal marina con aceites esenciales, bambú, hueso de melocotón, o cáscara de nuez como es el caso del exfoliante Peeling Scrub de Cibelesthetic.

Los compuestos más abrasivos de este tipo de peelings son las sales, el carbonato de calcio, piedra pómez o roca volcánica pulverizada, indicado para pieles más gruesas y grasas, o para su uso corporal.

EXFOLIANTES QUÍMICOS

Este tipo de exfoliante, también denominado peeling químico, está más destinado a su uso profesional ya que trabaja problemas más específicos y suele ser un poco más agresivo, eliminando la capa externa de la epidermis gracias a sus principios activos como el fenol, ácido salicílico, ácido tricloroacético, ácido láctico, retinoico, cítricos… La potencia y los efectos del exfoliante varían dependiendo del activo y el pH.

Un peeling químico indicado para todo tipo de pieles es el Exfoliante Facial Ácido A de Abidis, que combina el ácido láctico con las partículas de hueso de melocotón aportando un doble efecto en la piel más efectivo.

A pesar de lo que pueda parecer, en este tipo de exfoliantes también hay opciones indicadas para pieles sensibles, como el Lactobionic Resurfacing Peel, cuyo compuesto principal es el ácido lactobiónico, que además de producir una renovación de las capas superficiales de la epidermis, ofrece un alto poder hidratante.

EXFOLIANTES ENZIMÁTICOS

Este tipo de exfoliantes son muy cercanos a los químicos por su funcionamiento ya que no requieren ningún tipo de masaje. Su formato puede ser en crema, gel o tónico, sin gránulos, por lo que su textura resulta muy suave y sus ingredientes activos son naturales y normalmente provenientes de la fruta como papaya, piña, higo, etc.

Al penetrar en la piel, deshace las células muertas y regenera e hidrata las capas más profundas de la dermis, disminuyendo arrugas y reactivando la formación de colágeno acelerando la renovación celular natural.

Nuestro favorito es el peeling enzimático Adiós al Vapor! de Cibelesthetic. Sus activos naturales como la soja, el aceite de caléndula y los extractos de flores, lo hacen realmente efectivo como renovador celular, además de facilitar la extracción de impurezas, comedones, o puntos negros al utilizarlo en el protocolo de limpieza facial.

Para añadir un plus y conseguir los mejores resultados te recomendamos combinar la aplicación del exfoliante facial Adiós al Vapor! con el peeling ultrasónico portátil, ya que resulta sencillo y cómodo de utilizar para trabajar en este tipo de tratamientos, tanto en el hogar como en los salones de belleza.

Si necesitas más información, contacta con nosotros en el 91 013 36 56 (L-V 9:30 a 18:30h) o a través de nuestro chat y resolveremos toda tus dudas..