Para conseguir un bronceado dorado y sano, y mantenerlo el mayor tiempo posible tras la vuelta a la rutina, no solo es imprescindible tomar el sol de forma saludable protegiéndola antes y durante la exposición solar, sino que también debemos hidratarla en profundidad para regenerarla y calmarla, reparando posibles abrasiones provocadas por los rayos del sol.

A continuación, os damos algunos consejos y remedios muy prácticos, tras la exposición al sol, para lucir una piel saludable, joven, y 100% recuperada de la época estival sin perder su tono bronceado.

REFRÉSCATE Y TOMA UNA BUENA DUCHA

El agua fría aporta múltiples beneficios a nuestro cuerpo y nuestra piel. Además de eliminar los restos de salitre o cloro que pueden quedar en nuestro cuerpo provocando irritación y deshidratación, genera un efecto calmante inmediato.

Es recomendable ducharnos utilizando un gel hidratante, rico en principios activos como la manteca de karité o el aguacate, con un pH ácido menor a 5,5 y sin perfumes.

LIMPIA TU ROSTRO CON AGUA MICELAR

Al ritual de una ducha con agua fresca le debe acompañar la realización de una limpieza adecuada del rostro para eliminar cualquier posible resto de crema solar, cloro, o salitre.

Lo más recomendable es utilizar agua micelar , ya que limpia la piel de forma suave y eficaz, además de calmarla.

En cuanto a la exfoliación facial, siempre surgen muchas dudas durante la época estival, ya que esta suele sensibilizar nuestra piel. Sin embargo, debemos mantenerla con una frecuencia reducida, una vez a la semana o cada quince días, y evitar el uso de exfoliantes químicos que generan fotosensibilidad, optando por exfoliantes enzimáticos o mecánicos de arista suave.

Exfoliar nuestra piel corporal nos ayudará a eliminar células muertas y conseguir un bronceado más duradero y homogéneo.

REGENERA TU PIEL CON EL PODER DEL ALOE VERA

En los últimos años, el Aloe Vera se ha convertido en nuestro principio activo favorito para recuperar nuestra piel del sol.

Esto se debe a que tiene un gran poder hidratante, calmante y antinflamatorio que ayuda a mitigar las posibles quemaduras solares y a regenerar y mejorar la elasticidad de nuestra piel evitando que se formen arrugas provocadas por la exposición solar.

CUIDA TU ROSTRO CON UN SERUM RICO EN VITAMINA C

Otro truco para evitar la aparición de arrugas y manchas en nuestra piel provocadas por el sol es la aplicación de un serum facial antioxidante rico en Vitamina C al acabar el día. Su aplicación ayudara a la regeneración de la dermis, hidratando, iluminando, homogenizando el tono y previniendo la aparición de las manchas en el rostro.

TOMA UNA MERIENDA ULTRA HIDRATANTE

Tras todo un día en la playa o la piscina de intenso sol, lo que nuestro organismo necesita por encima de todo es hidratarse. La mejor manera de hacerlo es bebiendo agua y consumiendo fruta fresca con alto contenido en agua y rica en vitaminas A, E, y C, como el melón, la sandía, o las frambuesas. Otra buena opción, es una ensalada rica en verduras antioxidantes como el tomate, las espinacas, o el pepino.

Consumir este tipo de alimentos ayudará a nuestro cuerpo a recuperar el equilibro hídrico disminuyendo la sequedad de nuestra piel.

EL AUTOBRONCEADOR ES TU ALIADO

Si empezamos a notar que nuestro tono dorado comienza a desaparecer con la vuelta a la rutina, no te agobies, nuestra piel se regenera día a día y la única opción que nos queda para mantenerlo es hacer un poco de trampa ayudándonos con un autobronceador. Un bronceador en spray que deje un tono natural y no manche la ropa puede convertirse en nuestro gran aliado tras el verano.

Si necesitas más información, contacta con nosotros en el 91 013 36 56 (L-V 9:30 a 18:30h) o a través de nuestro chat y resolveremos toda tus dudas.