No hace mucho tiempo volvió a salir a la luz el debate acerca de lo abrasivo y el nivel de daños puede provocar en nuestras manos, uñas, y pies el uso prolongado de esmaltes permanentes, a cuyos componentes no prestamos demasiada atención.

Ya en 2012, cuando empezó a hacerse habitual esta práctica de manicura en gel o semipermanente, saltaba la alarma sobre la toxicidad de algunos de los ingredientes de estos esmaltes.

Se realizaron investigaciones en las que se comprobó que, tras su aplicación y retirada, las uñas estaban más frágiles y con pequeñas lesiones en las láminas superiores, lo que las hacían más vulnerables a cualquier golpe, dificultando su crecimiento.

PURE CRAMY HYBRID: ESMALTES 5 FREE

Esta preocupación, llevó a las empresas encargadas de su fabricación a ir mejorando gradualmente sus fórmulas químicas, dando origen a esmaltes con un nivel reducido de toxicidad a los que se les denomina como 3 free, 4 free y 5 free, dependiendo del número de tóxicos que se hayan eliminado de su composición.

Los esmaltes permanentes de la gama Pure Creamy Hybrid de la marca Victoria Vynn tienen una composición 5 free que respeta la naturaleza de la uña y la cuida lo máximo posible gracias a que no contienen ftalato de dibutilo, tolueno, formaldehído, resina de formaldehído, ni alcanfor, sustancias tóxicas para nuestro cuerpo y el medio ambiente.

¿QUÉ SON ESTAS SUSTANCIAS ABRASIVAS Y QUE EFECTOS SECUNDARIOS PODRÍAN GENERAR EN NUESTRO CUERPO?

Ftalato de dibutilo: También conocido como DBP, aporta elasticidad y brillo a los esmaltes evitando que estos puedan astillarse. Este compuesto puede ser absorbido o inhalado con facilidad por nuestro cuerpo, llegando a generar nauseas, mareos, y problemas en el funcionamiento del sistema hormonal.

Tolueno: Este producto derivado del petróleo le da suavidad a los esmaltes, es incoloro, neurotóxico e irritante. Al inhalarlo puede producir cefaleas, náuseas, debilidad, y un estado de confusión y letargo. Además, los vapores que genera irritan los ojos y las vías respiratorias.

Formaldehído: Este compuesto químico inflamable y conservante se encuentra en muchos productos cosméticos de uso habitual, como cremas, espumas, desodorantes, etc. A pesar de ello es un producto que provoca muchos problemas de alergias pudiendo producir casos importantes de dermatitis o generar otros efectos secundarios más importantes como cefaleas, irritación de vías respiratorias, mareos, etc.

Resina de formaldehído: La resina, al igual que el compuesto de formaldehído en su totalidad, genera los mismos problemas y efectos con una exposición reiterada.

Alcanfor: Este compuesto en dosis pequeñas es inofensivo, pero en porcentajes superiores al 11% puede generar síntomas de envenenamiento sobre todo si es ingerido o inhalado.

Todos estos compuestos pueden ser evitados utilizando esmaltes como la gama Pure Creamy Hybrid, ya que nuestras uñas son altamente porosas, filtrando directamente a nuestro torrente sanguíneo este tipo de sustancias, que con su aplicación habitual deriva a que estas toxinas se acumulen en nuestro organismo, pudiendo generar graves problemas de salud a lo largo del tiempo.

Usando esmaltes permanentes con una composición 5 free conseguiremos que nuestras uñas se mantengan sanas y preservar nuestra salud.

Aun así, no debemos olvidar realizar descansos entre esmaltados para ayudarlas a regenerarse, y cuidarlas con la aplicación diaria de aceites de cutícula para aportarles vitaminas extras, o usar bases ricas en nutrientes.

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